LA “ACCIÓN DEL PINTADO VIEJO”

La “Acción del Pintado Viejo”

Palabras pronunciadas por el Sr. Comandante en Jefe del Ejército, General de Ejército don GUIDO MANINI RÍOS, con motivo del acto realizado en Villa Vieja (departamento de Florida) el 19 de abril de 2018.

La “Acción del Pintado Viejo” se desarrollóun 23 de marzo de 1817. De esa acción tenemos básicamente dos documentos: uno de ellos es el oficio que el General Artigas le remite al Gobernador de Corrientes Juan Bautista Méndez y el otro es el parte que el Jefe portugués Brigadier General Bernardo Da Silveira Pinto, le remite a su superior Carlos Federico Lecor.

Los dos partes, los dos documentos, son coincidentes, no hay ninguna polémica: se trató de una acción exitosa de las fuerzas patrióticas, se trató de un triunfo de las fuerzas Artiguistas. Sin embargo, inexplicablemente, ese hecho ha sido mantenido casi que en silencio, casi ignorado por los propios vencedores. Es un hecho inusual en la historia.

El Sr. Fernando Ochoteco realizó un excelente trabajo sobre la acción de Pintado Viejo, que lo titula la “Victoria Olvidada”. Hoy,  se trata justamente de rescatar del olvido esa victoria. Hoy,  se trata de homenajear a quienes participaron en ese hecho de armas y nada mejor que hacerlo un 19 de abril, en el que nuestro país conmemora la Cruzada Libertadora, en la que participaron varios de los que habían actuado ocho años antes en la acción de Pintado Viejo.

Me cabe felicitar a todos los que hicieron posible este acto: a la Intendencia departamental de Florida, al Grupo Identidad de Florida, al Grupo Campos de Honor y a la Asociación de Amigos de los Museos Militares del Ejército Uruguayo, que marcaron el lugar exacto del combate a todos los que de alguna forma u otra, junto a los integrantes del Ejército Nacional, colaboraron con las obras. A todos, el reconocimiento y la felicitación por que ello nos permite estar hoy acá cumpliendo con un deber histórico.

En primer lugar yo creo que debemos ubicar la acción del Pintado Viejo en su contexto. Y este contexto fue la invasión portuguesa que se había desatado sobre nuestro país a mediados del año anterior, a mediados del año 1816. Una invasión que se debe en primer lugar a los ancestrales intereses portugueses de llevar sus límites hasta el Río de la Plata. Recuérdese que casi un siglo y medio antes,  habían fundado la Colonia del Sacramento enfrente mismo de Buenos Aires. Pero también acá contribuyó la perfidia del gobierno de Buenos Aires que trae a la invasión para sacarse de arriba a don José Gervasio Artigas, que trae la invasión para terminar con la Liga Federal, que trae la invasión para anular al Protector de los Pueblos Libres y sobre todo para terminar con su proyecto. La invasión se va a preparar y se va a formar un poderosísimo Ejército, unos 15.000 hombres, muchos de ellos fogueados en las luchas napoleónicas que habían terminado el año anterior en Europa. Ese Ejército iba a ser pertrechado y equipado por Gran Bretaña, la potencia mundial de la época y no es casualidad que las tropas antes de hacerse a la mar y empezar el movimiento para la invasión, son revistadas por un General inglés, nuestro viejo conocido Guillermo Carr Beresford, que había participado en las invasiones inglesas una década antes. A ese poderoso Ejército, Artigas solo le puede oponer unos 7.000 hombres mal armados, algunos de ellos con experiencia en las batallas de combate que habían ocurrido en nuestro territorio desde las Piedras. Casi sin armas de fuego, peleando con lanzas, prácticamente sin artillería, con la fortaleza sí, de ser eximios jinetes, de tener excelente caballadas y de tener, sobre todo, un conocimiento acabado de la geografía del territorio. La invasión se va a desarrollar en dos grandes ejes: un eje recostado sobre el Océano Atlántico y otro eje en el norte de nuestro territorio. El eje del Océano Atlántico a su vez se va a dividir en dos grandes direcciones. Una dirección sería lo que es hoy la ruta 9 y la otra dirección era el lomo de la Cuchilla Grande más o menos sobre la actual ruta 7.

Esas dos direcciones confluyen en Pan de Azúcar y en enero del año 17 ingresan en Montevideo, recibidos bajo palio por una sociedad de muy débil fidelidad Artiguista. Antes de entrar en Montevideo habían tenido una serie, de combates, de triunfos, de los que debemos destacar la Batalla de India Muerta en noviembre del año 16, en los territorios de la actual Rocha. El eje norte, también se divide en dos direcciones; una que va más al norte sobre las Misiones Orientales y va hacer una verdadera política de genocidio. Van a asesinar a los indios misioneros, sabiendo que eran incondicionales Artiguistas. Esos misioneros liderados por Andrés Guacurarí nunca iban a renunciar al Artiguismo. Los portugueses lo sabían y van hacer una política de tierra arrasada, incendiando pueblos y matando a todos los indios que pudieron. A su vez también van a tener otras victorias en el norte de nuestro actual territorio, y van a continuar inexorablemente su avance, destacándose los combates de Carumbé en octubre del 16 y del Catalán en enero del 17.

Es así que la invasión va viento en popa aparentemente y Carlos Federico Lecor, el jefe de las tropas invasoras, un ex ayudante del Duque de Wellington que había vencido a Napoleón en Europa, decide hacer una salida de Montevideo para consolidar el poder portugués al sur del Río Negro. Y es así que en marzo del año 17 sale con sus tropas y se dirige a Nuestra Señora de Guadalupe la actual Canelones, y todo el pueblo va a abandonar la localidad, dirigiéndose hacia el Río Santa Lucía. Es ahí que se produce el 19 de marzo el combate de Paso de Cuello, que es un retardo que hacen las fuerzas Artiguistas para permitirle al pueblo de Guadalupe y a las demás fuerzas cruzar el Río Santa Lucía hacia el norte. Posteriormente se dirigen a hacia esta zona, principalmente a San Fernando de la Florida, que había sido fundada en 1809. Las fuerzas Artiguistas mantienen el contacto, mantienen la vigilancia sobre esas tropas portuguesas que se dirigían hacia el norte tras los orientales. El día 22 de marzo, dice una crónica que hemos recibido fragmentada de Fray Benito Lamas, hay un consejo de guerra. Se reúnen los jefes Artiguistas y deciden que hay que dar una batalla para mantener la moral de las tropas, que no se puede seguir evitando el contacto. No se podía enfrentar a todo el dispositivo portugués, entonces deciden atacar a una fracción aislada a la retaguardia portuguesa y esa acción se va a desarrollar el día 23 de marzo. La zona es esta zona en la que hoy estamos, que fue perfectamente delimitada por el Grupo Campos de Honor. Es esta zona donde había una localidad ya en decadencia llamada Pintado Viejo cerca del arroyo Pintado, ubicada a tres leguas al noroeste de San Fernando de la Florida.  

Intervienen en esa acción unos 300 patriotas Artiguistas al mando de don Fructuoso Rivera pero donde estaba también Juan Antonio Lavalleja y otro connotados orientales. Van a golpear a la retaguardia portuguesa que eran 200 hombres, dicen las crónicas. Ambos partes hablan de 80 cazadores y 80 hombres de caballería más la oficialidad, son coincidentes ambas versiones. También van a participar tardíamente unos 300 portugueses más, que vienen en ayuda de los atacados pero llegan tarde al campo de batalla. La acción debió de haber sido rápida. Se estima que fue en horas de la tarde, porque la crónica portuguesa habla de que estaban buscando leña para acampar. Fue un domingo y fue sorpresiva. Fue una acción de la caballería patriota totalmente rápida y ambos partes son coincidentes y nos permiten concluir que terminó la acción con un centenar de muertos portugueses y 57 prisioneros que fueron sacados del campo de batalla por los patriotas. De las fuerzas patriotas hubo un muerto y dos heridos cuyos nombres no conocemos. Fue un verdadero golpe a la moral, un verdadero golpe al orgullo de los portugueses. Fue un éxito total de las guerrillas patriotas, tal vez el más completo éxito de toda esa campaña. Si bien, como fue dicho acá, se trata de un combate menor, aunque un centenar de muertos es también lo que hubo en las Piedras, que tiene mucho más difusión, tuvo grandes consecuencias, importantísimas consecuencias. El jefe portugués Carlos Federico Lecor evaluó que era muy riesgoso continuar en la campaña e inmediatamente decide volver a encerrarse en los muros de Montevideo. 72 horas después de la acción del Pintado ya estaban nuevamente los portugueses dentro de Montevideo. La campaña queda en manos de los Artiguistas, el propio general Artigas va a venir tres semanas después a los campamentos patriotas y eso va a significar que toda la campaña militar, esa invasión que fue programada para unos pocos meses, se va a extender por tres años más. La resistencia del Pueblo Oriental va a durar tres años más en gran medida gracias a la acción de Pintado Viejo.

Hasta aquí los hechos ocurridos aquel 23 de marzo de 1817, hoy el Ejército Nacional está aquí presente para homenajear aquellos que participaron en ese hecho de armas, pero también junto con ellos, para homenajear a todos los que por aquellos años fueron capaz de darlo todo peleando por un proyecto: el proyecto Artiguista. Un proyecto que habla de la defensa de la soberanía particular de los pueblos, un proyecto que habla de opción preferencial por los pobres, un proyecto que habla de inclusión social, un proyecto revolucionario,el único proyecto revolucionario de esa época, un proyecto que desde el principio proclamó la Independencia,la República y el Federalismo. 

Hoy el Ejército Nacional esta acá, para homenajear aquel pueblo en armas que fue capaz de llevar adelante en aquellos años una verdadera resistencia nacional. Una resistencia nacional que nos marca hoy en el siglo XXI cuál es el camino a seguir, si algún día tuviéramos, como lo ordenan la constitución y las leyes, que defender nuestra soberanía nacional, nuestra integridad territorial, nuestros recursos naturales. Hoy el Ejército Nacional está aquí para homenajear a los héroes que fueron capaces de dar todo lo que tenían, de ofrecer todo lo que tenían, que era su vida, por una idea por una patria libre, y que aquí en Pintado Viejo escribieron una de la páginas más gloriosas de nuestra historia militar.

Muchas gracias.